Verduras para mejorar el dolor crónico

Hay muchas personas diagnosticadas de fibromialgia y fatiga crónica las cuales se pueden beneficiar de una alimentación con una dieta rica en verduras y con alimentos reales sin procesar.


Una dieta sin productos procesados, ricos en azúcares, aditivos, sal.


Una dieta antiinflamatoria que sea beneficiosa para el organismo.


Esta dieta a base de esta alimentación con las verduras , excepto tomates verdes, pimientos crudos y berenjenas y patatas con piel puede ayudar al organismo ya que son ricas en nutrientes esenciales para poder favorecer los procesos antiinflamatorios.

En cualquier proceso inflamatorio, el sistema inmunitario, tiene una respuesta para poder solucionar la lesión provocada.


Hay que tener en cuenta que la inflamación de bajo grado no solo está producida por una inflamación súbita sino por hábitos como la mala alimentación, el exceso de azúcar, comer demasiado gluten y el consumo de lácteos de mala calidad.


Todos estos productos pueden dañar el sistema digestivo y por lo tanto que el sistema inmunitario se vea afectado.


Esta inflamación no induce pérdida de funcionalidad, a diferencia de la inflamación aguda, que sí la provoca, pero es más larga en el tiempo y persistente.


Algunas de las consecuencias de este tipo de inflamación silenciosa son:


Los dolores crónicos,

Las tendinitis

La artritis

La degeneración de tejidos

El sobrepeso

La resistencia a la insulina

La aparición de enfermedades autoinmunes.


Además, una inflamación crónica, puede degenerar al sistema nervioso central y puede terminar en depresión.


Otros factores importantes a tener en cuenta son el estrés físico o emocional, dormir poco y mal, los desajustes hormonales o la exposición a tóxicos.




¿Por qué es tan importante nuestra flora intestinal?


Las verduras nos ayuda a tener una flora bacteriana sana y esto supone que tendremos una barrera fuerte que evitará que toxinas, antígenos y patógenos penetren en el organismo.


Para esta inflamación, es clave el papel nuestra microbiota.


Si nuestra alimentación no es la adecuada y se abusa de medicamentos, la barrera natural se daña y aumenta la endotoxemia y, como consecuencia, la respuesta inflamatoria.


Es importante que la alimentación diaria incluya alimento con muchos colores: cuanto más colores, más antioxidantes y sustancias beneficiosas las cuales lucharán contra la inflamación.


Además, todas las verduras son ricos en fibra lo que beneficia nuestra salud intestinal.

  • Verduras de hojas verdes: lechugas, escarola, espinacas, acelgas, rúcula, col kale, etc. Son ricas en clorofila, magnesio y minerales indispensables.

  • Verduras crucíferas: col, coliflor, coles de Bruselas, repollo, nabos, rábanos, etc. Contienen sustancias con efecto anticáncer, y son muy ricas en calcio.

  • Verduras y hortalizas: apio, alcachofas, espárragos, ajos tiernos, judías verdes, calabacines, calabaza, etc. Como ya hemos dicho, entre otros beneficios, aportan fibra y favorecen la salud de la microbiota intestinal

  • Raíces y tubérculos: chirivías, nabos, patatas, boniatos, remolachas, apio-nabo, cebollas, ajos, puerros… Son ricas en hidratos de carbono saludables, necesarios para el funcionamiento correcto del organismo. La familia de las cebollas es rica en quercetina, una sustancia antioxidante muy potente que también encontramos en la piel de las manzanas.

  • Frutas variadas maduradas al sol ecológicas con piel. Como hemos dicho, cuantos más colores haya en la nevera, mejor. Arándanos, uvas, manzanas, peras, melocotones, plátanos, fresas, sandía, kiwis, frutos rojos, piña…

Nuestra dieta también tiene que ser rica en grasas saludables. Las grasas cumplen una función antiinflamatoria potente y son imprescindibles para el correcto funcionamiento de todo el organismo.

  • Pescado azul pequeño y salvaje fresco

  • Pescado blanco, sepia, calamar, pulpo y marisco.

  • Frutos secos.

  • Huevos ecológicos.

  • Aguacates.

  • Aceite de oliva extra virgen, aceite de coco, aceite de lino, de sésamo…

  • Ghee, mantequilla cruda.

Las especias y hierbas aromáticas son, también, muy importantes.

  • Cúrcuma

  • Jengibre, con propiedades antiinflamatorias, entre muchas otras.

  • Comino, anís, clavo, pimienta negra, nuez moscada

  • Orégano, albahaca, eneldo, perejil y cilantro, romero.

  • Pimienta de cayena, tiene efecto antiinflamatorio.

No podemos dejar de cuidarnos la flora intestinal con alimentos probióticos. Cuanta más variedad podamos introducir, mejor.

  • Chucrut, pickles y kimchi.

  • Vinagre de manzana sin pasteurizar

  • Salsa tamari, miso.

  • Te kombucha.

  • Kéfir de agua y de leche de cabra eco.

¿Cuál son las sustancias perjudiciales para nuestro organismo?

  • Alimentos con gluten: pan, pasta, pizzas, bollería, seitán, etc.

  • Lácteos de vaca de producción convencional: yogures, leches, quesos, etc.

  • Azúcar en todas las formas. Hay que vigilar, porque encontramos este ingrediente en muchísimas preparaciones y productos alimenticios; no sólo nos referimos al azúcar del café.

  • Soja en forma de tofu, yogures o leche de soja.

  • Productos alimenticios altamente procesados.

  • Alimentos procesados ​​sin gluten. Hay que buscar alimentos que no contengan esta proteína de forma natural.

  • Alcohol, excepto un poco de vino tinto de forma ocasional.

  • Estimulantes.

  • Exceso de carne roja, embutidos y productos cárnicos elaborados.

Como hemos podido observar una alimentación basada en verduras, alimentos reales, frescos, ricos en vitaminas y minerales, sin procesar es clave para recuperar la salud y el bienestar.

La importancia que tiene una buena dieta es clave en nuestro proceso antiinflamatorio.


Buena Salud y Buena Vibra!


Aloha Vibrers!!

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